El vino en jarro cura el catarro.
A enemigo que huye, puente de plata.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Abrígate en Febrero con dos capas y un sombrero.
Cuando tu ibas, yo venia.
Copas son triunfos.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Despedida de borrachos.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
El vino es la teta del viejo.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Hijo casado, vecino airado.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
De todas maneras, aguaderas.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Casa de Dios, casa de tos.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
La paciencia es el puerto de las miserias.
De día no veo y de noche me espulgo.
Bestia alegre, echada pace.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Quiero ver si como ronca duerme.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Consejo tardío, consejo baldío.
Del mal vino, buena borrachera.
No hay viento favorable para quien no tiene puerto.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Jugar la vida al tablero.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Todo tiene un fin.
A pan ajeno, navaja propia.
El papel que se rompa él.