Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Llegar a la capada.
Jugar a las cartas vistas.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
El pan es freno del vino.
Abril, lluvias mil.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
La buena uva hace buena pasa.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Desde San Antón, una hora más de sol.
Dame venta y te daré cuenta.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
A cautela, cautela y media.
Buena vida, arrugas tiene.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Vive y deja vivir.
Mucho apretar, listo aflojar.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
Ponte al sol y harás sombra.
De broma en broma, la verdad se asoma.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
A mucho vino, poco tino.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Fraile convidado echa el paso largo.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Volver a inventar la rueda.
Pecado callado, medio perdonado.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Confesión hecha, penitencia espera.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
Corta despacio, que hay poco paño.
El buen vecino, arregla el camino.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
No hay atajo sin trabajo.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.