A la mula vieja, alivialé la reja.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Las paredes tienen oidos.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
El vino abre el camino.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Justo peca en arca abierta.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Dar palos de ciego.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
A medida del santo son las cortinas.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
A casa vieja, portada nueva.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
A gran chatera, gran pechera.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Abrojos, abren ojos.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Hacer un hueco para tapar otro.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Amistades conserva la pared medianera.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Viuda honrada, su puerta cerrada.