Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
La necesidad hace maestros.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
El amor no se oxida
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
No se puede medir con la misma vara.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Más vale aprovechar que tirar.
La buena lavandera, su camisa la primera.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Dar un cuarto al pregonero.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Zapatero a tus zapatos.
Dar palos de ciego.
Mujer sin hijos jardín sin flores.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Cuanto más primos, más adentro.
Es más feo que carro visto por debajo.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
El buen cirujano. opera temprano.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Por los ojos entran los antojos.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
A chico santo, gran vigilia.