Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Cuidado con la adulación
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
El que nada tiene, nada vale.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
No ser escaparate de nadie.
Del necio, a veces, buen consejo.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
Favor publicado, favor deshonrado.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
La mayor ventura, menos dura.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Escatimar y dar a putas.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Buena ventura solo con otra dura.
Pasión tapa los ojos a la razón.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
La ocasión es la madre de la tentación.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Honra sin provecho la digo pecho.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
A tal señor, tal honor.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Pintada en los WC.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.