Refranes viejos, recortes del evangelio.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Orejas de burro.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Una pena quita a otra pena.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
La vida da muchas vueltas.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
No seas amigo de los necios.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Hablando nos entendemos.
La comprensión siempre llega más tarde.
Nada complicado da buen resultado.
A cada santo le llega su día.
Saber más que Merlín.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Con tontos, ni a coger hongos.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Muchos componedores descomponen la novia.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
A mucho amor, mucho perdón.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Hay que tomar el toro por las astas.
Aire gallego, escoba del cielo.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Dios es la medida de todas las cosas.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Donde entra beber, sale saber.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.