Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
El que mucho habla, poco acierta.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
La mano perezosa, pobre es.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Escoba nueva, barre bien.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Día vivido, día perdido.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Vale más rodear que mal andar.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
El lo que se pierde, se aprende.
Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Yo solo lo hago en mi moto.
Cada palo que aguante su vela.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Orejas de burro.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Refranes viejos, recortes del evangelio.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).