Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
No hay boda sin doña Toda.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Donde hay obras, hay sobras.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Bien le huele a cada uno el pedo de su culo.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Cada medalla tiene dos caras.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
La vecindad es fuente de amistad.
Santo que mea, maldito sea.
La necesidad carece de ley.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
Gallo viejo con el ala mata.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Puerco no se rasca en javilla.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
Lo que sea que suene.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Boca ancha, corazón estrecho.
Por pedir, nada se pierde.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.