A la ballena todo le cabe y nada la llena.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Detenerse después de probar un poco algo.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
Para que quiere cama el que no duerme.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
Hombres de noche, muñecos de día.
A gallo viejo gallina joven.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Bueno de asar, duro de pelar.
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
Enójate pero no pegues.
Casa labrada y viña heredada.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Poco a poco se anda lejos.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
El que va para viejo va para pendejo.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Abierto el saco, todos meten la mano.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
¿Mirón y errarla?.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
No da un tajo ni en defensa propia.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
La alegría en el alma sana se cría.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
La muerte, al pobre no se atreve.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Cada pardal a su espigal.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.