Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Esto son habas contadas.
Donde no hay regla se pone ella.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
El relajo es dulce después del trabajo.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Con el amor está el temor
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
El más abusado se ahoga en el vado.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Pasará, sea lo que sea.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
El santo ausente, vela no tiene.
Casa vieja todo es goteras.
Quien no tiene, perder no puede.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Cada cabeza es un mundo.
No hay madre como la de uno mismo.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Cada cual es hijo de sus obras.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
A amante que no es osado, dale de lado.
No hay don sin din.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
A veces sale más caro el collar que el perro.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
A un traidor, dos alevosos.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
La primera señora, la segunda escoba.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.