A mala suerte, envidia fuerte.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Muerte deseada, vida prolongada.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
El agua ni envejece ni empobrece.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
El vino es la teta del viejo.
La mejor caridad es la justicia para todos
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Dulce y vino, borracho fino.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
La suerte es de quien la tiene.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
La práctica perfecciona.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Pan ajeno, caro cuesta.
Todo salto tiene riesgo.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Miren quién habló, que la casa honró.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
El que algo teme, algo debe.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Más enredado que un kilo de estopa.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
El amor no se oxida
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
El amor es tan fuerte como la muerte.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.