El hombre apercibido medio combatido.
El hombre más insignificante y débil puede hacer algún daño.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
El miedo no anda en burro.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
El que no arriesga, no pasa el río.
El que no cae no se levanta.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Espuela de plata, también hiere y mata.
Estas más puesto que un calcetín.
Este, como los gatos siempre cae parado.
Este es carne de cañón.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Guay del malo y de su día malo.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Hay que tomar el toro por las astas.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Hombre intranquilo vale por diez.
Hombre osado, bien afortunado.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Hombre valiente no muere de viejo.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Huye del peligro y no caerás en él.
Jugar la vida al tablero.
La gente miedosa, es más peligrosa.
La Infantería no llega, y la caballería no pasa.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
La mejor forma de salvar la vida es corriendo.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Las cañas se vuelven lanzas.
Las cosas en caliente pegan.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Llegar y pegar es mucho acertar.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.