Quien siembra favores, cosecha rencores.
El buen vino, se bebe en cristal o en vidrio.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Jamás se ha quedado el oro de ser robado.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
El gozo en el pozo.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Remendar y dar a putas.
Palabras sin obras, barato se venden.
A buen amo, mejor criado.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Nuestro gozo en un pozo.
La gente agradecida es gente bien nacida.
Quien no tiene, perder no puede.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
La suavidad domina más que la ira.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Dar al olvido.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Foso y vallado, buen cercado.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Buena vida, padre y madre olvida.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.