¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Un mal pequeño es un gran bien.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
El hombre propone y Dios dispone.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Es más seguro ser temido que ser amado
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Esposa prudente es don de Dios.
A buen bocado, buen grito.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Calvo vendrá que calvo me hará.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
El papel aguanta todo lo que le pongan.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.