Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
Amigo que no da, poco me importa ya.
Duro de cocer, duro de comer.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Las riquezas, como el estiércol, no sirven para nada hasta que se las esparce.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Más querría un dinero que ser artero.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
El pan con hartura y el vino con mesura.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
El buen vino sin ramo se vende.
A escote nada es caro.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Cuanto más haces, menos mereces.
La sangre, pesa más que el agua.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Para todo perdido, algo agarrado.