Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Nada necesita quien tiene bastante.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
El buen vino resucita al peregrino.
El sol brilla para todos.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Amor de casada no vale nada.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Puerta de villa, puerta de vida.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Cortesías engendran cortesías.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Nadie se hace rico dando.
Persevera y triunfarás.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Agrandado como alpargata de pichi.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
El buen vino para el catador fino.
Más duro que sancocho de pata.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Esperanza que consuela, que no muera.