Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Siempre ayuda la verdad.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Juez que dudando condena, merece pena.
La unión hace fuerza.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
A cada día su pesar y su esperanza.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
La verguenza es último que se piedre.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Copas son triunfos.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Casa de mantener, castillo de defender.
Con la misma vara que midas serás medido.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
La abundancia da arrogancia.
La conciencia vale por cien testigos.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Más vale dar que la carga llevar.
Con bondad se adquiere autoridad.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.