Lo que cuesta poco se estima en menos.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Hay que sufrir para merecer.
Agarrando aunque sea fallo.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
Cargos son cargas.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Cuenta errada, no vale nada.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Refranes y consejos todos son buenos.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
La ventura es paño que poco dura.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
El deseo hace hermoso lo feo.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Cada día, su pesar y su alegría.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Igual con igual va bien cada cual.
Más vale mendrugo que tarugo.
A dineros dados, brazos quebrados.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
El dinero hace al hombre entero.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
Papel, testigo fiel.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
Día vivido, día perdido.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
El amor y la fe, en las obras se ve.
De la esperanza vive el cautivo.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Harto da quien da lo que tiene.