A cada lechón le llega su noche buena.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
El que tiene lengua a Roma va.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Emprestaste, perdiste al amigo.
A los tuyos, con razón o sin ella.
A barba muerta, obligación cubierta.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
El Rey reina, más no gobierna.
Los amantes que se pelean, se adoran
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
Nadie le da vela en este entierro.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Agrandado como alpargata de pichi.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Bien o mal, junta caudal.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
El vino y la mujer se burlan del saber.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.
Una obra acabada, otra empezada.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
La buena mula en el establo se vende.
Toda flor quiere ser fruto.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Hoy no se fía, mañana sí.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Al barrigón, no le vale faja.
Ser feliz como pez en el agua
Deja la bola rodar, que ya parará.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
Pan tierno, casa con empeño.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Del ahogado, el sombrero.
Hermanos hay tanto por hacer!
Por San Andrés, corderillos tres.
Mujer con toca, dos veces si.
El ejercicio hace maestro al novicio.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!