El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Llegar y pegar es mucho acertar.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
La ocasión es la madre de la tentación.
Bollo de monja, costal de trigo.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
No hay que ser caballo para saber de carreras.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Cada uno es artífice de su ventura.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Campo bien regado, campo preñado.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Santo Tomé, ver y creer.
El buen libro de las penas es alivio.
Quien da el consejo, da el tostón.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
El fraile, la horca en el aire.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Siempre hay un roto para un descosido.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Los golpes hacen silencio.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Dando al diablo el hato y el garabato.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Ha de salir la corneja al soto.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Hoy figura, mañana sepultura.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
La ambición mató al ratón.