Buena vida, padre y madre olvida.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Abril concluido, invierno ido.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Lobos de la misma camada.
No hay boda sin tornaboda.
La reputación dura más que la vida.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
Quien bien ata, bien desata.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Lo que va viene.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Abril, lluvias mil.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Igual con igual va bien cada cual.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Caballo andador tropezador.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
La costumbre vence a la ley.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Buey viejo asienta bien el paso.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Dos capitanes hunden el barco.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro