Dios no desampara a sus hijos.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Al buen jugador la pelota le viene.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
A buena confesión, mala penitencia.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Burla pesada, en veras acaba.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
La bonanza amenaza borrasca
Las buenas labores honran a los labradores.
El que venga atrás que arree.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Madre y teja, no pierde por vieja.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Ocurre en las mejores familias.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Más vale tarde que nunca.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
De la panza sale la danza.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Dos capitanes hunden la nave.
Dádiva forzada no merece gracias.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
A buen bocado, buen grito.
Cara de beato y uñas de gato.
Día de agua, taberna o fragua.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
No se ganó Zamora en una hora.