Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Con malas comidas y pésimas cenas, pierdes las carnes y se te notan las venas.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Ruin señor, cría ruin servidor.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
El más cuerdo, más callado.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Contigo me entierren, que me entiendes.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
La vida es la novia de la muerte.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
El interés mata la amistad
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Boca ancha, corazón estrecho.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
La alegría es el mundo de la libertad
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
La muerte en la patria es agradable.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Buenas razones cautivan los corazones.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Paciencia y barajar.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.