A jugar y perder, pagar y callar.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
A tal casa, tal aldaba.
La tercera es la vencida"
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
La prisa será tardar.
Amistad de juerga no dura nada.
Mucho ruido y pozas nueces.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Tirar la casa por la ventana.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Al mal segador la paja estorba.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Estoy en un callejón sin salida.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
La muerte es imprevisible.
Con el amor está el temor
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Más haces callando que gritando.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
La prisa es la madre de la imperfección.
La mujer y la cartera, cuanto más pequeña más fea.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Al que da y quita le sale una jorobita.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Primero son los presentes que los ausentes.
Al que feo ama, bonita le parece.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.