Toda flor quiere ser fruto.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Bota vacía la sed no quita.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Más dañado que agua de florero.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
A carne de lobo, hambre de can.
La felicidad da la vista a un ciego
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
El tiempo no perdona a nadie.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
La vida pende de un hilo.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
A confite de monja pan de azúcar.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
Domingo sucio, semana puerca.
Lo pasado, pisado.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
El que se va no hace falta.
Ande o no ande, la burra grande.
Agua mansa, traidora y falsa.
Enero mes torrendero.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
A otro perro con ese hueso.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.