Hijo malo, más vale doliente que sano.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
La morena, de azul llena.
Aquí hay gato encerrado.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Tener el juego trancado.
El que mal se maneja, despacio padece.
Ir por lana y volver trasquilado.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Del mal, el menos.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
El ave canta aunque la rama cruja.
En Febrero busca la sombra el perro.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
De tal palo tal astilla.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Llueve sobre mojado.
La cara bonita y la intención maldita.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
La soga quiebra por lo más delgado.
Esto está color de hormiga.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Bicho malo nunca muere.