Paciencia, cachaza y mala intención.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
La avaricia rompe el saco.
También de alegría se puede morir
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Buenas cartas a veces pierden.
La mala vida acaba en mala muerte.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
El mal trago pasarlo pronto.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Todo gran amor no es posible sin pena.
Abuso no quita uso.
El comedido sale jodido.
Río cruzado, santo olvidado.
La falta de progreso significa retroceso.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
A gran solicitud, gran ingratitud.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Pan ajeno nunca es tierno.
La mala cama hace la noche larga.
La muerte todas las medidas vierte.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Café cocido, café perdido.
Como se vive, se muere.
Después de la tempestad, viene la calma.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
La fantasía es el reposo del alma
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
En el pecado se lleva la penitencia.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Dar patadas de burro.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Ocio, ni para descansar.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Al músico viejo le queda el compás.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Más da el duro que el desnudo.
Casa sin sol, no hay casa peor.