De algo murió mi abuela.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Nada hay nuevo bajo el sol.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Es más fea que un coco macaco.
Necio que calla por sabio que pasa.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
No hay peor saber que no querer.
Bailando con la más fea
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
A ruin, ruin y medio.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Soltero maduro, maricón seguro.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.