Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Dar caramelo.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
A cualquiera se le muere un tío.
No saber una jota.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
Puta y fea, poco putea.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Hay que hacer de tripas corazones.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Los difuntos, todos juntos.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Para presumir hay que sufrir.
Ama de cura, puta segura.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Fruta que pronto madura, poco dura.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Buena vida si refrenas tu ira.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Cada día olla, amarga el caldo.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Al desdén con el desdén.
En casa pobre no hay mujer buena.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
La alegría alarga la vida.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.