Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Búho que come, o muere.
De la esperanza vive el cautivo.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Ira no obra Justicia.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Casado por amores, casado con dolores.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
La muerte regalos no prende.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Amor comprado, dale por vendido.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Padecer cochura por hermosura.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Dama tocada, dama jugada.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
La magnificencia prestada, es miseria.
Quien mal padece, mal parece.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Aseada aunque sea jorobada.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Una palabra deja caer una casa.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.