En esta vida no hay dicha cumplida.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Nada es bello excepto la verdad
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
La esperanza no llena la panza.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
El dolor físico solo el que lo siente.
Quien canta, su mal eta.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Socorro tardío, socorro baldío.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Tiene más miedo que vergüenza.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Con la muerte todo se acaba.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Guagua que llora mama.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
A amo ruin, mozo malsín.
El que algo teme, algo debe.
De perdidas al río.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
A quién le dan pan, que llore.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Palabra suave llegar al alma sabe.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Gota a gota, la mar se agota.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.