El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Más vale oler a asno que a muerto.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
Las malas nuevas, pronto llegan.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Cuervos vienen, carne huelen.
Hacerse la boca agua.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Canción de la transición.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Al último siempre le muerde el perro.
Otra mancha más al tigre, no hace la diferencia.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Esperanza que consuela, que no muera.
La muerte todo lo ataja.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Boda mojada, novia afortunada.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Chico pueblo, grande infierno.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
A otro perro con ese hueso.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.