Cada oveja con su pareja.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
A flores nuevas, afeite perdido.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
El que persevera triunfa.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Las cañas se vuelven lanzas.
Ladran, pues cabalgo.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Muchos Trueno y nada de auga.
Sacar las castañas del fuego.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
El que de joven corre, de viejo trota.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Lo que no conviene no viene.
De la vista nace el amor.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
De ausente a muerto, no va un dedo.
El que nace postrero, llora primero.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
El hambre arroja al lobo al bosque.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
Honor a quien honor merece.
Tan rápido como un chisme.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
A la hija, tápala la rendija.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
No escupas contra el viento.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Cada ollero alaba su puchero.