De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Buenas cartas a veces pierden.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Hacer de un camino, dos mandados.
Nada puede dar quien nada tiene.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
El que porfía mata venado.
La ambición mató al ratón.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Malo es errar, pero peor es perseverar.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
El amor vence todo.
La muerte no anda en zancos.
Tiempo que se va, no vuelve más.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Siempre se rompe la soga por lo más delgado.
Por sostener el error, se cae en otro mayor.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Más vale despedirse que ser despedido.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.