Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
La espina saldrá por donde entró.
El inferior paga las culpas del superior.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Mujer refranes, muller puñetera.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
De dientes pa'fuera.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Mujer Besada mujer ganada.
Mal ojo le veo al tuerto.
El que antes muere, antes lo entierran.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
Belleza sin bondad es como un vino picado
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Si ofendes serás ofendido
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
El amor todo lo vence.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
Plata en mano, culo en tierra.
Este navega con banderita de pendejo.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.