A cada uno Dios da el castigo que merece.
A la fuerza ahorcan.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Agua estancada, agua envenenada.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
La justicia no corre, pero atrapa.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Quien no se arriesga no cruza el río
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
La tercera es la vencida"
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Quien lo comió aquél lo escote.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Pereza no alza cabeza.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.