De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Al miedo plata; y al amor cariño.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Faldas largas, algo ocultan.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Un real de deuda, otro acarrea.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
El triunfo de los crueles es breve
Quien anda mal, acaba mal.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Conquista el amor solo aquel que huye
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
El corazón no sabe mentir
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Los pesares envenenan la sangre.
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
En este mundo al revés, no hay amor sin interés.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Emborrachar la perdíz
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Noche toledana. (Irse de farra).
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Un manjar continuado, enfada al cabo.
El que habla es el que peca.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.