Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Bien te quiero y mal te hiero.
Lo tragado es lo seguro.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
El que fía o promete, en deudas se mete.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
El cobarde vive, el valiente muere.
Lengua malvada corta más que espada.
Mal acaba quien mal anda.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
El que no se consuela es por que no quiere.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
La que no baile, de la boda se marche.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
La oportunidad se escapa por los pelos.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.