Donde humo sale, fuego hay.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Oveja chiquita siempre es corderita.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Mediado enero, mete obrero.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Moza franca, bien juega el anca.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Entra, bebe, paga y vete.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
El amor todo lo iguala.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
No hay que buscarle tres pies al gato.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Mala hasta vieja la zangarilleja.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Por muy fina la pistola, no apunta bien ella sola.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Buena razón quita cuestión.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
La casa, la mujer la hace o deshace.
El que mal se maneja, despacio padece.
Donde haya legisladores, no faltarán los infractores.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Aunque mucho brilla, no es de oro la hebilla.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Feria de loco es el mundo todo.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Acúsole porque pisó el sol.
Cuando veas una alpargata rota, no estará muy lejos la otra.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Esta lloviendo sobremojado
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
De higos a brevas, larga las lleva.