El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
La Infantería no llega, y la caballería no pasa.
El vino abre el camino.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Al dedo malo, todo se le pega.
Molino cerrado, contento el asno.
Ojo al Cristo que es de plata.
Los duelos con pan son menos.
No existen desgracias razonables
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
Neblina, del agua es madrina.
La necesidad agudiza el ingenio.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Rey determinado no ha menester consejo.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
El mundo critica, pero no mantiene.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
A Dios, llamaron tú.
La justicia tiene un largo brazo.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
El que nada debe nada teme.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
La vida es un soplo.
Cielo aborregado, suelo mojado.
A quien Dios ama, Dios le llama.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
Las penas con pan son buenas.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Mujer al volante, peligro constante.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Bien cantas, pero mal entonas.
Dos agujas no se pinchan.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.