Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Ama al grado que quieras ser amado.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Buena vida, arrugas tiene.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
De dolor, nadie murió.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
En Marzo saca la cabeza el lagarto.
Tarde piaste pajarito.
Bien muere, quien bien vive.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Gozo que no se comunica, se achica.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
La avaricia es la pobreza de los ricos.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Lo de balde es caro.
Llámala puta, pero no la llames fea.
De arriero a arriero no pasa dinero.
La suavidad domina más que la ira.
O Corte o cortijo.
Mala cuña es la de la propia madera.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Quien hijo cría, oro cría.
La voz del asno no pasa del tejado.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
Una sola mano no aplaude.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Está mal pelado el chancho.