Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
En toda casa hay muchas mudanzas.
Está mal pelado el chancho.
Donde hay duda hay libertad.
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
La compañía en la miseria hace a ésta más
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Dar un cuarto al pregonero.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Cierre la boca que se le entra una mosca.
No da quien tiene, sino quien quiere.
La barca pasa, la orilla queda
El que parte y reparte toca la mejor parte
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Llegar y besar el santo.
Caballo manco no sube escalera.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
En que poco agua te ahogas.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Ese no pega ni un timbre.
Matar dos águilas con una sola flecha.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Por diferente camino, se llega al mismo destino.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
El mosquito de uno es el camello de otro.
Agua corriente, no mata gente; agua estancá, la matará.
Ya no soy quien solía ser.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Harto sabe quien sabe que no sabe.