Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Hacer buenas (o malas) migas.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Como pecas, pagas.
Cada cual mire por su cuchar.
La casa se arruina por la cocina.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
A barba muerta, obligación cubierta.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Este es carne de cañón.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Amor y dolor son del mismo color.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Siempre es pobre el codicioso.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Quien bien quiere, bien obedece.
El miedo no anda en burro.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Obediencia es noble ciencia.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Viejo cansado, muerto o corneado.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Palabra dada, palabra sagrada.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Todo lo que no se da, se pierde.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.