Suegra, ni de caramelo.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Bailar la trabajosa.
Todo lo que no es dado es perdido
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Café cocido, café perdido.
De casta le viene al galgo.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
El burrito siempre busca pastito tierno.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
Más fácil es hacer la llaga que sanarla.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Lancha La no pasa en balde.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
De donde no hay no se puede sacar.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Campana de latón, tiene mal son.
Ama y guarda.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
A caballo grande, grandes espuelas.
Hacer buenas (o malas) migas.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Para ganar, forzoso es trabajar.
El que no mira, suspira.
El ojo del amo engorda el ganado.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
La buena obra, ella misma se loa.