Año de endrinas, año de espinas.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Hermano mayor padre menor.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Boca que no habla, Dios no la oye.
Hasta lo que es más perfecto, también tiene su defecto.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Maldigo el diente que come la simiente.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
El que paga mal, paga dos veces.
A la bota, darla el beso después del queso.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
El trabajo ennoblece.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Darás con la cabeza en un pesebre.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Caballo de andadura poco dura.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos