La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Cada cual es hijo de sus obras.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Labrador que labra, no tiene estiletes ni cabras.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Hacer el primo.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Al que obra bien, bien le va.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Suerte, y al toro.
Hijos y mujer añaden menester.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
El uso hace al maestro.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Hacer algo de cayetano.
Mujer casada, casa quiere.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Hacer la plancha.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
Andar y callar, eso es negociar.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Por lo demás, paciencia y barajar.
Consejos vendo y para mí no tengo.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
Quien busca, halla.
Empieza la tarea y luego termínala.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
El que busca, encuentra.
La necesidad hace maestros.