El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Negocios largos, nunca bien acabados.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
La mujer es gente en la letrina.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Más obrar que hablar.
El que come con navaja, come más que trabaja.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Favor con favor se paga
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Para alcanzar, porfiar.
Madre dispuesta, hija vaga.
Voy a ir hacer un mandado.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Tendrán que pasar hambre en la época fría los que no trabajen en la caliente.
Quien hace, aplace.
No hay dicha, sino diligencia.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Cada uno es maestro en su oficio.
Obra bien empezada, medio acabada.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Educación y pesetas, educación completa.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Mira la peseta y tira el duro.
Más puede diligencia que ciencia.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Del ocio nace el feo negocio.
Pan tierno, casa con empeño.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Casa en canto, y viña en pago.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Compra en plaza y vende en casa.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.