Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Mas vale dar que recibir.
Al leñador caza, y al cazador leña.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
A donde fueres haz lo que vieres.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Más barato es cuidar que edificar.
Mucho tocado y poco lixo.
El que hace la ley, hace la trampa.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Roer siempre el mismo hueso
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Primero, pensar y después, hablar.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Araña muerta, visita cierta.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Yegua cansada, prado halla.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Hombre harto, no es comilón.
Esto es pan comido.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
El mundo da muchas vueltas.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Oye primero y habla postrero.
A quien dan, no escoge.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
A cautela, cautela y media.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Costumbre mala, desterrarla.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.