Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
La barriga llena da poca pena.
Esa es carne para los perros.
En septiembre cosecha y no siembres.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Ese huevito quiere sal
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Serio como perro en bote.
Bueno está lo bueno.
Buena condición vale más que discreción.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Desdichas y caminos hacen amigos.
El burro al ratón le llamó orejón.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
El llanto sobre el difunto.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
En buena casa, mal inquilino.
A misa, no se va con prisa.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Quien hace por común, hace por ningún.
La justicia cojea, pero llega.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Lo que se hace de noche sale de día.
Cada día trae su propio afán.
Agrada, quien manda.
Nadie busca ruido con su dinero.