La mujer loca, por la vista compra la tela.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
El que fía, salió a cobrar.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Al higo por amigo
Lo que más se quiere, presto se pierde.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Casa labrada y viña heredada.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
La oración de los rectos en su gozo.
Casa revuelta, huéspedes espera.
A chico caudal, mala ganancia.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Quien tiene arte va por todas partes.
Quien bien siembra, bien coge.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Gran tocado y chico recado.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Hablando se entiende la gente.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Te están dando Atol con el dedo.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Antes es la obligación que la devoción.
También los secretarios echan borrones.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Al saber lo llaman suerte.
La sardina y el huevo a dedo.